ft_marca_sobre_obscuro
mvp_logo
Microhabilidad Visión Personal

Fases de una visión

PODEROSA Y POSITIVA DE FUTURO

Los sueños nos posibilitan el acceso a la primera fase de la competencia para visionar y que la denominamos imaginación. La otra fase tiene que ver con la materialización.

No es inocente que tenga estas dos fases pues en el transitar de la segunda vamos viendo algunas cuestiones que pueden no haber estado contempladas en la primera.

Muchos de nosotros no nos largamos a materializar nuestras visiones pues juzgamos que “no tenemos las cosas claras”. Esta es una tendencia muy poderosa que inhibe nuestra capacidad de accionar en la vida.

A veces la claridad surge recién cuando comenzamos a accionar y no antes.

La imaginación es el mapa y nuestro desafío es materializar la visión lo más parecido posible a la pintura imaginada.

Sin embargo, juzgamos muy relevante distinguir mapa y territorio, como decía Alfred Korsybski. Del territorio nos iremos enterando haciendo camino al andar (en palabras de Antonio Machado).

De allí es que alentamos a Ud. a interactuar confiando que en la danza de las relaciones surgirán posibilidades antes no contempladas. Para ello resultará central buscar interlocutores que nos hagan preguntas, que nos propongan miradas nuevas sin el afán de solucionarnos la vida ni de aconsejarnos.

La declaración de una visión por parte de un líder que va siendo compartida por el personal de una compañía o por seguidores sensibilizados con esa visión, resulta ser un motor inigualablemente potente, que promueve a la organización y a sus miembros a dar lo mejor de sí, en pos de concretarla. Algo similar, sucede al tener clara nuestra visón personal. Observamos cómo se nos alinean recursos y vínculos, en pos de la claridad que tenemos.

El futurólogo Joel Barker señala que:

  • Una visión es un sueño… pero no sólo eso.
  • Una visión es acción… pero no sólo eso.
  • Una visión es pasión… pero no sólo eso.

Una visión es la integración del sueño, la acción y la pasión de un líder, que ha declarado un cierto rumbo en el que sus seguidores se pueden alinear como una forma de conferir sentido a sus propias vidas.

Para ello es vital que todo líder que se precie de tal, se constituya en el líder de su propia vida.