Fostering Talent - Instituto de Desarrollo Personal y Profesional

Certificación Internacional

Liderazgo Personal

Módulo 5

Gestión de Emociones

Auto-expresión

Quinta competencia

Auto-expresión

Para movernos de la auto-indagación a la auto-expresión es necesario articular las historias contenidas detrás de la emoción.

Para descubrir esas historias hemos seguido varios pasos que nos permitieron encontrarlas y responder a la invitación de expresarlas con una acción efectiva y encontrar oportunidades de trascendencia.

Si uno viviera de manera honesta, nuestra vida se arreglaría sola. Si uno actuara con total honestidad, expresando sus verdaderos sentimientos a la persona que más necesita escucharlos (tal vez, uno mismo), estaría haciendo su parte [para ayudar al proceso de curación natural].

Los beneficios que recibiría serían: estar en paz con su conciencia, sentirse saludable y estar conforme con uno mismo, siendo tal como es.

Sobre las emociones:

La palabra “emoción” viene del latín “e-movere” qué significa “mover hacia afuera,” es decir, “expresar”, es lo que me mueve; y del Francés que significa generar una fuerte emoción, unida al deseo de hacer algo, es decir “conmover” (generar sentimientos).

Por ello cuando las emociones se reconocen y se expresan adecuadamente promueven acciones a favor de la salud en al ámbito personal, interpersonal y operacional.

Así que el ciclo de la emoción es: generar sentimientos y luego moverse a la acción.

Proponemos los siguientes puntos para expresar las emociones:

  • Exprese sus sentimientos con honestidad.
  • Haga su duelo, perdone, sane sus heridas.
  • Admita las mentiras y distorsiones que usted haya podido expresar (si es que lo ha hecho) y comprenda por qué las cuenta a estas distorsiones.
  • Comprenda y responda de manera efectiva a sus verdaderas necesidades.
  • Abandone sus falsas expectativas.
  • Acéptese a sí mismo como usted es.
  • Hágase responsable de crear su vida en libertad, prosperidad y felicidad

No expresar las emociones y no hacer algo al respecto genera una deuda emocional.

Cuando no expresamos nuestras emociones, tales como la tristeza, el miedo, el enojo y la culpa se vuelven emociones dolorosas. 

Cada una te pide tomar acciones apropiadas. Si las reprimes, incurres en una deuda emocional, que si no pagas puedes llegar a estar en bancarrota emocional, cuyas señales son la resignación, el resentimiento y hasta la depresión.

Cuando expresas emociones placenteras y expansivas, tales como la alegría, el entusiasmo, la gratitud, el amor y sentirse orgulloso tienes unos activos poderosos en tu haber de vida.